Breve Historia del Colegio San Felipe
En el año 1903, por gestión del Padre Agustín Rexach abre las puertas a la comunidad de Arecibo una pequeña escuela a nivel de kindergarten sólo para niñas. Era atendido por las Hermanas de San Vicente de Paul. Más tarde, en el 1910 se estableció la Escuela de La Monserrate atendida por las Hermanas Franciscanas. En el 1920 se construye un edificio de dos plantas para los grados primarios en el Cerro de la Monserrate. Esta escuela cerró en el 1926. Así comienza lo que dentro de 30 años sería el Colegio San Felipe; primeramente conocido como la Escuela de la Monserrate.
En el año 1931 llegan a P.R. los Padres del Espíritu Santo y se hicieron cargo de la Parroquia. Inmediatamente el Rev. Padre Christopher Plunkett se interesó en reabrir el Colegio Católico debido a la necesidad de una educación católica en Arecibo. Tuvo el respaldo de prominentes ciudadanos arecibeños, dirigidos por Doña Trina Padilla de Sanz, la Hija del Caribe, y un grupo de seis Hermanas de la Divina Providencia que por primera vez llegaron a Puerto Rico desde Allison Park, Philadelphia en agosto de 1932. Vinieron para hacerse cargo del Colegio que se llamaría Colegio San Felipe en honor al Santo Patrón de la Parroquia, San Felipe Apóstol. El 6 de septiembre de 1932 abre sus puertas el Colegio San Felipe. Su primer director fue el Rev.P.C.Plunkett,CSSp. y Sister Callista Strauss, su primera principal.
Al comienzo de las clases en septiembre de 1932, el Colegio contaba solamente con 35 alumnas en los primeros seis grados, las pioneras de San Felipe. Las clases se daban en los bajos del Casino de Arecibo. Al año siguiente se añade Kinder y séptimo grado. Al finalizar el año escolar en junio de 1934 había un total de 110 alumnas. En septiembre de 1934 se añade el octavo grado y surgió la necesidad de mayor espacio para lo cual se recobró el edificio del Cerro La Monserrate. En junio de 1935 se celebra la primera graduación de octavo grado con 14 alumnas. En el 1937, debido al constante crecimiento de la matrícula se hace necesario trasladar la escuela superior a otro edificio. En el 1939 el Colegio San Felipe recibe oficialmente la acreditación del Departamento de Instrucción Pública. Extendiendo la enseñanza de grado a grado por cada año, se celebró la primera graduación de Escuela Superior en junio de 1940. En el 1946 fue admitido el primer varón en la escuela superior, convirtiéndose así en una matrícula mixta.
El Rev. Padre José D. Boyd, viendo la necesidad de un lugar que albergara tanto la escuela superior como la elemental compró un solar en la avenida San Luis junto con una casa que serviría de convento para las Hermanas de la Divina Providencia, con la idea de construir un edificio amplio para acomodar toda la matrícula del Colegio San Felipe. En el 1950 se colocó la primera piedra del nuevo edifico en San Luis con la asistencia de Monseñor James P. Davis, Obispo de San Juan. Así da comienzo una nueva etapa de lo que hoy conocemos como el Colegio San Felipe ubicado en la Ave. San Luis.
El 5 de febrero de 1951 se comenzó la construcción del nuevo edificio y en junio de 1952 se celebró la primera misa en el nuevo edifico recién terminado. En septiembre de 1952 empezaron los cursos escolares en el nuevo edificio de San Luis con 435 alumnos. El 2 de febrero de 1953 la escuela fue bendecida en una solemne ceremonia oficiada por el Rev. Mons. Davis, Obispo de San Juan. En mayo de 1957 se firmó el contrato para la construcción del segundo piso del edificio del Colegio y en noviembre de 1958 se entregaron las llaves del segundo piso que sería ocupado por la escuela elemental. En julio 30 de 1960 se nombra a Mons. Alfredo Méndez, Obispo de Arecibo y este declara al Colegio San Felipe la escuela parroquial. Luego se construyó un edificio para la escuela Elemental y más tarde, en 1975 se termina un edificio anexo a este.
El Colegio San Felipe se siente muy orgulloso de haber estado proveyendo durante casi 80 años una educación católica de excelencia a la juventud arecibeña. Los frutos de su labor educativa son extensos y le traen gran prestigio en y fuera de Puerto Rico. Ha contribuido, no tan sólo al desarrollo intelectual, social y cultural del individuo, sino también a la enseñanza de valores éticos y de justicia para la formación de buenos ciudadanos, buenos miembros de la iglesia y buenos padres que respalden abiertamente sus principios en pos de una vida dinámica y cristiana. Los cursos ofrecidos en la escuela superior son los cursos preparatorios para Universidad. Está acreditado por el Consejo General de Educación y la Comisión Acreditadora de Instituciones Educativas (CADIE). La matrícula actual es de aproximadamente 500 estudiantes. En la actualidad está bajo la dirección del Rev. P. Alberto Díaz y como principal, la Sra. Luz E. Cruz Crespo. Cuenta además con 41 maestros y personal de apoyo.
¡SIEMPRE FIELES!
Por Dora García